Fundamentos
La nueva concepción del patrimonio cultural ha generado en las últimas décadas por parte de la sociedad nuevas demandas que implican nuevas capacidades y herramientas para la gestión del mismo.
El museo, como espacio para las colecciones ordenadas de los soportes del saber y de los productos de la cultura, con o sin expresa intención artística, cuyo más ilustre antecedente se estableció en el mundo alejandrino, ha crecido en complejidad durante el siglo veinte y particularmente en la segunda mitad del mismo. En la actualidad una especie vegetal o animal, un plegamiento, las obras de infraestructura realizadas por el hombre (recuérdese por ejemplo el Camino del Inca) o los restos arqueológicos forman parte de espacios patrimoniales, que el estado financia y que deben ser administrados con eficiencia. Pero los cambios más sobresalientes se han producido en la concepción del patrimonio urbano. Los edificios, los productos tecnológicos, ya no son objeto exclusivo de la propiedad privada, además, los ritos, los bailes, las fiestas o las celebraciones se han evidenciado como una riqueza cultural de cuyo disfrute nadie puede ni debe ser apartado, lo que también implica una intervención del estado.
Lo anteriormente expuesto evidencia la conveniencia y oportunidad de ofertar un título de posgrado al que puedan acceder profesionales de la arquitectura y de disciplinas que resultan afines para este desempeño, con el objeto no sólo de satisfacer necesidades y demandas ya instaladas en el medio sociocultural y aún en el sociopolítico. Esta especialización permitirá apartar la gestión del patrimonio cultural de la improvisación y de la exclusiva decisión política, y garantizará un manejo responsable y eficiente de una dimensión de la organización urbana contemporánea que evidencia una rápida expansión llamada a incrementarse y acelerarse en el futuro inmediato